Paso 1: Prepara tu piel
Empieza con la piel limpia e hidratada.
Aplica tu crema hidratante habitual
y deja que se absorba. Así conseguirás
una superficie uniforme para que
Spectra se extienda fácilmente y
se funda con tu piel.
Paso 2: Aplica y deja que se adapte
Deposita una pequeña cantidad de
Spectra en el dorso de la mano.
Con una brocha, esponja o las yemas
de los dedos, distribúyela por la
frente, mejillas, nariz y barbilla.
Extiéndela desde el centro del rostro
hacia fuera mediante movimientos
suaves y circulares, difuminando
bien para conseguir un acabado uniforme.
Paso 3: Ajusta la cobertura a tu gusto
¿Quieres disimular más alguna zona?
Aplica una segunda capa fina sobre
rojeces, manchas o imperfecciones
y difumina suavemente. Puedes
modular la cantidad de producto
hasta conseguir la cobertura que
prefieras, sin sobrecargar el rostro.
Paso 4: Perfecciona el acabado
Si lo deseas, aplica corrector en
la zona de las ojeras y un poco
de polvos translúcidos en la zona T
(frente, nariz y barbilla) para
controlar los brillos. ¡Y listo!
Una piel con un aspecto uniforme,
natural y cuidado.